Por Hernando Diaz Nájera

Hay caminos que uno recorre buscando oficio y termina encontrando identidad. Los años que pasé lejos de Riohacha me llevaron a transitar por diversas culturas y a ejercer múltiples labores en el mundo audiovisual: desde la diagramación de periódicos y revistas, hasta convertirme en diseñador de una litografía y, con el tiempo, en su propietario. Incluso, llegué a ser productor en un pequeño canal de televisión local en Santana, Magdalena, la tierra entrañable de mi abuelo.
Fueron años valiosos, sin duda, pero también años de distancia. Lejos de mi ciudad, de esa Riohacha que siempre ha sido más que un lugar: una forma de sentir. Regresé hace casi una década, y poco a poco he ido reencontrándome con ella, reconociéndola en sus cambios, en sus ausencias y en sus persistencias.
En ese proceso volví a cruzarme con Álvaro Gámez Ramírez, el querido “Paly”. Coincidimos en varias ocasiones, algo que no era tan sencillo ya que años antes decidió trasladarse a la fría Bogotá para impulsar su carrera, pero Riohacha siempre fue paso obligado para él. No puedo decir que fuimos grandes amigos; no hubo tiempo para eso. Pero bastaron esos encuentros para entender la dimensión de su humanidad. Paly tenía una cualidad rara: hacía sentir importante a quien tuviera al frente. Escuchaba con atención, hablaba con respeto, sonreía con autenticidad. En él, la amabilidad no era un gesto, era una convicción.
Siempre me he considerado un enamorado de mi ciudad, pero Paly llevaba ese amor a otro nivel. Su vínculo con Riohacha era inquebrantable, casi visceral. Nunca dejó de estar pendiente de ella, incluso en sus momentos más difíciles, cuando la ciudad parecía abandonarse a sí misma. Era precisamente entonces cuando más insistía, cuando más puertas tocaba, cuando más alzaba la voz por su dignidad.
A finales de 2025, por esas coincidencias que la vida sabe orquestar, decidí junto a dos amigos emprender una serie de cortos documentales para participar en INSPIRARTE, el concurso distrital de cultura. Las propuestas fueron seleccionadas, y en plena preproducción de Anecdotario de Riohacha y Carnavales de Riohacha: Portal de Perlas, surgió una pregunta inevitable: ¿a quién entrevistar?
El nombre de Paly apareció de inmediato. Era impensable dejarlo por fuera: el representante musical mas importante nuestro carnaval, el lazo entre las generaciones de antes y las nuevas. Además, el momento parecía propicio: acababa de celebrarse el Festival Internacional del Bolero en la ciudad, y él había viajado desde Bogotá para presentarse.

Cuando lo contactamos, se encontraba en Santa Marta. Aun así, no dudó un instante en aceptar. Regresó puntualmente para la cita, con la disposición generosa que lo caracterizaba. Le expliqué que necesitábamos apenas unos minutos de entrevista, dado el formato de los cortos, pero que era libre de contarnos todo lo que quisiera, entonces Sonrió y habló. Habló y cantó durante más de una hora.
Mientras lo escuchaba, no podía evitar pensar: “¿cómo condensar tanta vida, tanta memoria, tanta historia en unos pocos minutos? Su juventud, su paso por la escuela, sus amistades, su herencia musical, los carnavales, sus proyectos… esto no va a caber ahí”, no faltaba material; sobraba.
Fragmento de entrevista en noviembre 25 de 2025, a las afueras del restaurante bar Aurora.
El reto vino después, en la sala de montaje. Decidir qué quedaba y qué se iba fue una tarea casi ingrata. Fue entonces cuando lo tuve claro: ese material no podía quedarse en fragmentos: Paly merecía un documental propio.
Semanas más tarde, durante los carnavales, tuve la oportunidad de grabarlo nuevamente, esta vez en el Parque Padilla, en la noche de reinas organizada por la Dirección de Cultura Distrital. Allí presencié algo que me sorprendió: a pesar de su trayectoria y reconocimiento, recibió con genuina emoción un homenaje que le entregó Gerardo Toro Aguilar, como personaje destacado de Riohacha. Lo disfrutó. Se le notaba.
Pensé entonces que la idea del documental le gustaría aún más. Pero la vida, caprichosa como suele ser, a veces no se ajusta a nuestros tiempos ni a nuestros planes. Hay proyectos que se nos quedan a medio camino, no por falta de voluntad, sino porque el tiempo decide adelantarse.
Con la camisa afuera, presentación 10 de Febrero de 2026, Parque Padilla, homenaje a todas las reinas del Carnaval de Riohacha, organizado por la dirección distrital de Cultura de Riohacha.
Video proporcionado por Jose Ulises Romero
En los últimos días he vuelto sobre esa entrevista. Pienso, incluso, que pudo haber sido una de las últimas que concedió. No lo sé con certeza, pero hay algo en esa posibilidad que pesa. Hace apenas seis meses no tenía una sola imagen suya en mis archivos; hoy, casi sin proponérmelo, tengo horas de registro, fragmentos de su voz, de su historia, de su esencia.
Tal vez no sea casualidad.
Es, más bien, una responsabilidad.
Ha llegado el momento de hacerle a Paly Gámez el homenaje que, desde mi oficio, puedo ofrecerle: contar su historia. Estoy decidido a realizar ese documental, sin excusas ni aplazamientos. Porque él lo merece. Y porque en ello también se sostiene el propósito de DINAJE PRODUCCIONES: rescatar, preservar y honrar la memoria audiovisual de nuestra tierra.
Gracias por tu vida Paly Gámez, que Dios te tenga en su santa gloria.
